Es común que cuando se es diagnosticado con diabetes la persona se siente agobiada, triste, enojada e incluso asustada. Debemos hacerle frente a la enfermedad y tomar medidas para evitar consecuencias, la clave es la PREVENCIÓN.
El paciente con diabetes o prediabetes debe colaborar con el médico y nutricionista para poder adecuar tanto el medicamento como el plan de alimentación, según sus necesidades y posibilidades.
“Aprendiendo a tomar buenas decisiones cada día ayuda a que los cuidados preventivos sean efectivos”.
Consejos para hacerle frente a la enfermedad
Seleccione alimentos saludables, ya que no todo lo light es permitido para un paciente con diabetes.
Evite comidas como tamales, paches, chuchitos, etc.; gaseosas, jugos o refrescos con azúcar añadida (envasados); consumir las cantidades correctas de pan, tortilla, arroz, fideos o papa.
La mayoría de personas quieren mejorar su salud, pero es una lucha constante cuando se debe enriquecer la dieta e incluir verduras, fruta (controlando las cantidades) o lácteos bajos en grasa.
Mantener una adecuada hidratación como mínimo de 2 litros diarios en lugar de jugos o licuados.
El estrés es un factor que puede incrementar los niveles de azúcar en sangre, por lo que es necesario realizar ejercicio como: actividades de relajación y meditación.
Si se siente deprimido puede buscar ayuda con un psicólogo, tanto para aceptar la enfermedad, como para trabajar actitudes que nos ayuden a tener disciplina con nuestras actividades y estilo de vida.
Al momento de servirse, buscar un plato de menor tamaño, llene la mitad del plato con verduras o vegetales. Es muy importante no omitir el consumo de pollo y cortes de carne bajos en grasa (1/3 del plato) y la otra parte con carbohidratos que pueden ser arroz, pasta, papa, etc.
Realice la mayor cantidad de días de la semana actividad física, empiece por aproximadamente unos 10 a 15 minutos y vaya incrementando poco a poco. Además de realizar ejercicio cardiovascular, puede trabajar el incremento de su masa muscular realizando un poco de ejercicios de resistencia.
Realizar varios tiempos de comida, según el nivel de actividad. No omitir tiempos de comida.
Lleve registro de sus niveles de azúcar en sangre; tome su medicina según indicaciones médicas, no se automedique.
Tener controles en oftalmología, dentista y cuidado de los pies.
Cuando logra controlar los niveles de azúcar
Tiene más energía
Hay menos cansancio
Menos sed
Orina con menos frecuencia
Las heridas sanan más rápido
Hay menos infecciones en la piel e infecciones urinarias
El hambre es más controlada
Cuando hay descontrol en los niveles de azúcar
Riesgo de infarto o derrame
Pérdida de visión
Daño en nervios de mano o pies (adormecimiento u hormigueo)
Problemas en los riñones
Problemas en dientes y encillas
Lda. Hortensia María Loza Carranza / Nutricionista / ANDEGUAT
*La información aquí proporcionada no pretende reemplazar ni complementar la consulta y el diagnóstico de su médico.